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Vocifera recomienda: Discos representativos de la década

La siempre cambiante década del 2010 propició el ascenso de álbumes simbólicos que representan una época de colaboración artística, de experimentación y de crítica. En Vocifera te recomendamos una serie de discos que consideramos representativos para estos últimos 10 años que están por concluir.


Plastic Beach de Gorillaz (2010):

Después del fracaso comercial y en la crítica de The Fall, Damon Albarn y Jamie Hewlett deciden que es momento de retomar, a la banda digital, Gorillaz.Y es en 2010 que surge Plastic Beach, un disco más alegre que los anteriores, que explora toda clase de ritmos: desde el rap hasta el rock alternativo. Para este proyecto, Damon Albarn integró instrumentos occidentales y orientales en una mezcla homogénea de genialidad musical; conformada por toda clase de músicos, entre los que se encuentra la participación de Snoop Dog, De La Soul, Paul Simonon, Little Dragon y Lou Reed.

Floral Shoppe de Macintosh plus (2011):

Si se habla de géneros musicales propios de la década, el vaporwave destaca entre todos, y Floral Shoppede Macintosh Plus se alza como principal representante.Fue uno de los primeros discos en incluir en su mezcla samples de música retro en calidad lo-fi, cuyo atractivo es el sonido armónico, repetitivo y relajante de cada canción. Su aire retro nostálgico acerca a las nuevas generaciones a la cultura occidental de la década de los ochentas.

Lonerism de Tame Impala (2012):

Lonerism es el segundo álbum de estudio de la banda australiana Tame Impala, producido a principios de la década, en 2012.

Explora el pop – rock psicodélico, mediante la experimentación de diversos sonidos distorsionados, la aparición de algunos silencios y un trabajo de producción que explota la tridimensionalidad del sonido estéreo.

A partir de este disco, el rock psicodélico de la década consigue popularidad entre los artistas independientes influyendo en el sonido de la época.

Random Access Memories de Daft Punk (2013):

El cuarto álbum de estudio de la banda francesa, Daft Punk, llegó a la escena pop a mediados del 2013. Se trata de un disco que busca un sonido clásico semejante a la música disco de finales de los setenta, pero con toques de música electrónica y colaboraciones magníficas de personajes como Paul Williams, Julian Casablancas, Pharrel Williams y Nile Rodgers.

El éxito del álbum ante la crítica otorga a la banda tres Grammys, entre el que destaca el premio a Disco del año.

The Raven that Refused to Sing (And Other Stories) de Steven Wilson (2013)Tras su salida de Porcupine Tree, el cantante británico Steven Wilson continuó con varios proyectos, incluyendo varios discos en solitario a lo largo de la década.

Uno de sus mejores trabajos es The Raven that Refused to Sing (And Other Stories); una oda al rock progresivo moderno, cuya fusión con otros estilos como el jazz y el art rock generan la sensación melódica clásica vista en los artistas originales del género como Genesis, Yes, Pink Floyd o Alan Parsons, influencia directa y productor del disco.

Reflektor de Arcade Fire (2013):

Los canadienses deleitaron con su cuarto álbum de estudio a finales de 2013. Se trata de un disco doble, perfecta mezcla de dance con toques indie, que tiene como extra la virtuosa producción de James Murphy, de LCD Soundsystem.

El uso de instrumentos y ritmos africanos derivados de la influencia directa de la música haitiana, además de la combinación de estos con un bajo, guitarra y voces apegadas al rock indie, característico de la época, hacen de Reflektor una obra única, cuya influencia se vio en los discos dance independientes posteriores a su lanzamiento.

IV de BADBADNOTGOOD (2016):

La constante exploración por nuevos sonidos no sólo se hizo presente en la escena indie rock de la década. Músicos de otros géneros exploraron la posibilidad de innovar mediante la incorporación de sonidos «modernos», instrumentos y colaboraciones con otros miembros de la industria musical.

Es así como llega IV, el cuarto disco de la banda de jazz canadiense BADBADNOTGOOD. Este álbum destaca por su complejidad y armonía instrumental, pues su sonido se basa principalmente en el trabajo versátil de sus miembros y colaboradores, quienes incorporan el sonido del jazz con toques de rock indie, hip hop y dream pop de la época.

Destaca el trabajo realizado en sintetizadores, teclados y voces, la incorporación de ritmos que se muestran en constante cambio y la siempre seductora sinfonía del saxofón.

Blackstar de David Bowie (2016):

La fusión de diversos sonidos futuristas y ritmos oscuros llevaron al camaleónico David Bowie una vez más al espacio, en su última aventura musical intergaláctica. Este disco cuenta con tan sólo siete canciones, siendo el foco de atención sus tres sencillos: Blackstar,Lazarus y I Can’t Give Everything away.

El último disco de la leyenda del rock muestra la calidad del artista, el talento y su capacidad de adaptación y experimentación con géneros contemporáneos.

A deeper understanding de The war on drugs (2017):

Después del ligero éxito del albúm Lost in the Dream, la banda alternativa The War on Drugs presentó en 2017 el disco indie rock A Deeper Undertanding.

La armonía entre sintetizadores, guitarras eléctricas, distorsiones, letras profundas y percusiones transportan a un viaje nostálgico a través de la década. La obra máxima de la bandaestadounidense les valió un premio Grammy a Mejor álbum rock del 2017.

DAMN. de Kendrick Lamar (2017):

Con DAMN. ocurre un aspecto similar a lo que ocurrió con varias producciones de la década: a pesar de ser atribuido a Kendrick Lamar, el álbum fue realizado por distintos productores e incluye diversas colaboraciones.

La obra musical de Kendrick Lamar incluye líricas críticas, sonidos agresivos, armonías relajantes y toques de diversos géneros musicales fuera del rap y el hip hop, como el R&B y el Soul.

American Dream de LCD Soundsystem (2017):

Tras un largo descanso a principios de la década, la banda alternativa de dance-punk LCD Soundsystem regresó en 2016 y preparó una serie de sencillos que auguraron un nuevo álbum en 2017: American Dream.

El álbum se une a la lista de exploradores de ritmos retro, esta vez con la experimentación en el New Wavede los 70; retomando aspectos rítmicos y líricos que construye en una estética contemporánea.

Estas características colocan a American Dream como una de las mejores grabaciones dance y alternativas del año, dejando satisfechos a fans y crítica especializada a la vez.

Double negative de Low (2018):

La doceava entrega de la banda estadounidense Low salió a la luz el 14 de septiembre del 2018.

Las canciones se llenan de ruidos armónicos, caos y silencios continuos, que generan en el oyente toda clase de sensaciones además de emociones. Con una perfecta mezcla entre dream pop, rock experimental, drone y slowcore; Double Negative se coloca como uno de los grandes trabajos de estudio de la década.

7 de Beach House (2018):

Beach House es uno de los principales representantes del dream pop y demuestra su talento con 7, un álbum lanzado en 2018 cuya crítica lo perfila como el mejor disco del dúo estadounidense.

El estilo calmado, natural y poco saturado de cada canción vuelve a 7 uno de los discos más relajantes de esta lista. El álbum tuvo un recibimiento comercial notable, que propició la salida de cinco sencillos: Lemon Glow, Dive, Dark Sping, Black Car y Lose Your Smile; todos aparecidos entre febrero y octubre de 2018.

Igor de Tyler, the creator (2019):

Uno de los discos más nuevos de la lista, aparece en mayo del 2019 como producto de la relación de Tyler, the Creator con géneros como el hip hop el R&B y el Funk.

Este álbum muestra un aspecto común en la producción musical de los últimos años: la creación de obras dirigidas por un sólo artista, pero producidas por un conjunto de varios músicos. En este caso, figuras como Jessey Wilson, La Roux, CeeLo Green y Pharrel Williams participaron para crear el mejor disco de rap del 2019.

Infest The Rats’ Nest de King Gizzard & The Lizzard Wizard (2019):

La banda australiana King Gizzard & The Lizzard Wizard demuestra su capacidad de adaptación con Infest The Rats’ Nest, un álbum cuyo principal atractivo es el cambio del rock psicodélico encontrado en Oddments(2014) a un estilo mucho más trash.

La exploración de la banda en el Heavy Metal propicia el uso de guitarras distorsionadas, una batería enérgica, voces rasposas, riffs duros, la constante sensación de furia y el recordatorio de que el rock no está muerto.

La década nos ha dejado con toda clase de música, desde los grandes éxitos pop, hasta las sorpresivas obras de culto de la escena independiente. El común denominador de la industria en los últimos diez años es, en definitiva, la incorporación de varios géneros en un sólo trabajo discográfico, el valor del artista como director de la orquesta que guía a toda clase de músicos a crear obras innovadoras, el remake de la música retro presente en los discos dance, indie, electro y pop; la búsqueda de nuevos sonidos y la genialidad técnica en la labor de producción.

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